Hoy me gustaría compartir con vosotros una propuesta. Veréis, a lo largo de mi trayectoria profesional he estado muy centrada en dar a los demás todo lo que sentía y pensaba necesario sin miramientos ni límites, una entrega que ahora soy capaz de valorar como de desequilibrada. En ocasiones, a los profesionales de la enfermería, al igual que muchos terapeutas, se nos otorga un halo de superhéroe que muchas veces nos llegamos a creer. Cabe destacar aquellos determinantes de componente individual que propician esta faceta salvadora y de sacrificio, relacionados con rasgos de la personalidad, no específicos pero si muy comunes entre los trabajadores sanitarios, tales como el perfeccionismo, la poca flexibilidad, autocrítica y disciplina elevadas.  Todos ellos hacen referencia a una acción de controlar lo que pasa alrededor. Rasgos que favorecen sentimientos de agotamiento, frustración y estrés durante nuestra jornada laboral. Parece que tenemos todas las herramientas y conocimientos de salud, pero la mayoría de las veces nos olvidamos de nosotros mismos, pasando a trabajar de una forma incoherente. Para cuidar de una forma auténtica, uno ha de cuidarse, entendiendo que cuidarse es atenderse con una mirada introspectiva, no sólo haciendo deporte, visitando un spa o pasándolo bien con nuestros amigos.

Ayer, recibí un regalo, una frase de María Magdalena. Una oración que habla de poner consciencia cuando uno hace algo, ver dónde se encuentra su esencia mientras se da la acción. Cuestionarnos si lo que hacemos nos nutre o nos agota, lo que depende del cómo lo hacemos más que del qué hacemos. También destacaría que dar y recibir, en términos de consciencia, son lo mismo. Recordemos que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, y que lo de dentro y lo de fuera son lo mismo. Es importante sentir que cuando damos algo, lo hacemos disfrutándolo, con entrega, pero sin agotamiento y sin expectativas de recibir nada a cambio, asumiendo que todo lo que aplicamos sobre el otro, nos lo estamos aplicando a nosotros mismos. Va para ustedes:

«TODO LO QUE TOCO, ME TOCA CON AMOR»

 

Fuente: Flickr (Jorge)